Luciendo un poco de actitud “rebelde”, la recomendación de guardar las distancias con las tablas y la nieve por dos semanas como minimo.. queda en menos y solo palabras, porque todo se recupera salvo el tiempo que se pasa y la puntilla la pone el anuncio de días de sol que se traducen en buenos mas todavía que esos grises a los que acostumbramos días de MONTE.
Para cuando se ha querido pasar la semana, tenemos de antemano todo esperando en la puerta de casa y un plan diseñado al milímetro.. y para cuando esta a punto de hacerlo el viernes, vamos de camino a Pirineos hacia el Valle del Cinca. Entrad@s en el día de mañana y al final sin nadie mas que se anime con nosotr@s.. caemos en el catre para “una siestica nocturna”.
Temprano volvemos a escena y en lo que el sol va saliendo para hacer su ronda, nos adentramos en Pineta. Sudando menos que nada, subimos a Espierba y aparcamos en los pocos huecos que deja la nieve. No perdiendo un instante, terminamos de prepararnos. Calzar botas, dar cremita que llevamos MUCHO MUCHISIMO sin ver el sol , tensar focas, echar mochilas a la chepa y casi desde la puerta del coche.. tablas a la nieve y para arriba.
Ós
