Días de ver nevar como si todavía fuera invierno, de oír y sentir un viento VIENTO, de ni oler un rayo de sol.. todo ello desde el lado “bueno” de la ventana. Para suerte pensaran algun@s, para no tanto creemos otr@s. Como sea, todo va pasando y a la primera oportunidad.. uno no la deja pasar, aunque solo de para algo breve.
Entre lagos y volcanes, en el norte de Islandia, sale un día primaveral y con ello me enfundo las botas para acercarme al pequeño Vindbelgjarfjall.
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| Sobre cambiantes restos de nieve, llaneo por una marcada senda en los campos de lava de Myvatn … |
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| … acercándome a las faldas occidentales de una de las Atalayas de esta región casi ártica. donde empieza el primer y único esfuerzo de la rutilla. |
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| Delante del primer y único esfuerzo, que se presenta en “mixto facil” … |
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| … voy ganando altura, enlazando largos zeteos, sin tregua ni opción de perderse … |
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| … mientras a la espalda aparece blanco paisaje, con Vatnajökull ocupando el horizonte … |
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| … hasta que sumados poco mas de 200 m de desnivel, culmino en la cima de Vindbelgjarfjall (529 m), dominando sobre Myvatn y volcanes de la zona de la dorsal. |
Ós






